¿En qué consiste la querella admitida a trámite?

En la querella se sostiene que los Sres. Benjumea Llorente y Sánchez Ortega, teniendo plena información sobre la realidad económico-financiera de Abengoa, en lugar de utilizarla para salvar a la empresa con miles de trabajadores e inversores, presuntamente decidieron utilizarla en su propio beneficio y lucro personal.

 

Para ello, cesaron en sus cargos en la compañía poco antes de solicitar el preconcurso de acreedores, cobrando así millonarias indemnizaciones. De esta manera, el Sr. Benjumea se desembolsó la exorbitante suma de 11.480.000€ al tiempo que permanecía en segunda fila moviendo los hilos de la empresa con otro nuevo contrato por más de un millón de euros al año.

 

Por su parte, el Sr. Sánchez, que sí abandonó definitivamente la empresa, además de obtener una indemnización de 4.500.000€, fichó por el fondo BlackRock que curiosamente acto seguido adoptó fuertes posiciones bajistas en el valor de la acciones de Abengoa, enriqueciéndose así con el desplome del valor. El ex-CEO semanas antes de abandonar su cargo defendía la fortaleza de la compañía.