¿Por qué adherirse?

La actuación de los responsables de Abengoa ya nos ha llevado a todos los accionistas y bonistas a perder prácticamente toda nuestra inversión. La devaluación de las acciones y la posibilidad de que salga adelante el plan de reestructuración de abengoa, con el que perderíamos el 97% del valor de nuestros bonos, provocaría que realmente perdamos todo nuestro dinero. Es evidente que sólo si unidos hacemos algo, tendremos alguna posibilidad de recuperarlo. Quedarnos quietos es como admitir que lo hemos perdido todo.

 

Porque para que consigamos nuestro objetivo de recuperar nuestro dinero, es muy importante que la querella obtenga una gran representatividad. Desgraciadamente en este país y en todo el mundo, llevar a los tribunales a los indecentes que campan a sus anchas con nuestro dinero, no es gratuito.

 

Solamente representando a muchos afectados, podemos colectivizar los importantes costes que genera este procedimiento. Necesitamos incrementar el número de adheridos a la querella, porque la unión hace la fuerza. Si queremos justicia, no podemos quedarnos parados. Decía Edmund Burke que “para que triunfe el mal, sólo es necesario que los buenos no hagan nada”.